Los soldados que se rinden tienen derecho a que se respete su vida y su integridad.
Los heridos y los enfermos deben ser atendidos por la fuerza de control y se debe respetar el emblema de la cruz roja, la media luna roja o el cristal rojo.
Los civiles tienen derecho al respeto de su vida, dignidad, derechos personales y convicciones.
No hay castigo sin juicio y nadie debe ser sometido a torturas físicas o mentales, castigos corporales o tratos crueles o degradantes.
Está prohibido emplear armas o métodos de guerra que causen pérdidas innecesarias o sufrimiento excesivo.
Las partes en un conflicto deben distinguir en todo momento entre la población civil y los combatientes a fin de proteger a la población y los bienes civiles.